Una problemática de larga data.

 

En el Día Internacional de la Leche, un especial reconocimiento al Sector lácteo en su conjunto, y en especial, a los abnegados tamberos, quienes con gran esfuerzo y compromiso producen todos los días del año, uno de los alimentos más importantes para la humanidad: LA LECHE.

 

Los tambos argentinos reciben por su producción y trabajo uno de los precios más bajos, comparados con los de otros países del Mundo productores de leche, a tal punto que es considerado un valor inadecuado para producir de modo rentable y sustentable en el tiempo. Esta delicada situación de los tambos, entre otros factores, se profundiza por la marcada y paupérrima infraestructura de caminos y conexiones que muchas veces hace imposible el traslado de la materia prima en tiempo y forma a las usinas lácteas, para su transformación en esa variedad de productos que luego llega a las góndolas y a la mesa de cada argentino, y en especial para cada niño.

 

Una de las Producciones del Sector Agropecuario, que nos caracteriza, se encuentra nuevamente atravesando un momento extremadamente delicado. La producción láctea que no logra tomar aire para recomponerse, y ello queda demostrado día a día con el cierre de tambos en el país, y especialmente en nuestra provincia.

 

A pesar de ésta situación recurrente, el Gobierno Nacional firmó el jueves 27 de mayo un Acuerdo con las principales cámaras lácteas del país para garantizar el abastecimiento de los productos lácteos, leches, quesos, manteca, junto con otros, en el mercado interno a precios accesibles, que se canalizarán, mediante los Precios Cuidados, con el objetivo de recuperar el consumo de lácteos, principalmente en los sectores más vulnerables, a través de la Ley de Góndolas, para lograr que cada vez haya más producción y abastecimiento en los supermercados, pero el gran ausente, obviado una vez más, fue sentar a esa mesa de acuerdos, a los representantes de los productores, quienes son justamente los proveedores de lo esencial: LA LECHE, sin la cual no se puede producir ninguno de sus derivados.

 

Sin políticas orientadas a incrementar la producción, y con un gobierno que, lejos de promoverla, la agobia y castiga con una desmesurada carga impositiva, sumándole una política de cambio diferencial, este sector de la economía nacional en un futuro no solo incierto, sino muy comprometido en su propia subsistencia. No hay dudas que, con políticas como las que se implementan desde el Gobierno Nacional, directamente se avanza en pos de la destrucción del Sector, el cual constituye un eslabón esencial, no solo en la cadena de producción, sino en el propio desarrollo de una Cadena de Valor que el mismo implica. Es inadmisible que este Sector este excluido de cualquier negociación en materia de precios al consumidor. El mismo necesariamente debe participar, como primer eslabón de toda la cadena productiva, a los efectos de interrumpir rápidamente el continuo cierre de tambos, y sin los cuales no hay producción láctea posible.

 

El Gobierno Provincial debe poner lo suyo en esta compleja situación por la que está transitando el sector lácteo en su territorio: Defender el trabajo y la producción del sector tambero, dotándolo de caminos adecuados, bajando la presión tributaria, asistiéndolo con créditos accesibles para su tecnificación y mejoramiento en la producción, entre otras herramientas que están a su alcance, porque ese es su rol en la producción láctea. De ello no puede seguir haciéndose el distraído.

 

Comisión de Producción UCR Comité Provincial de la UCR Entre Ríos.